martes, 16 de febrero de 2010

ENSEÑAR NO ES HUMILLAR

La mayoría de quienes estamos al frente de un equipo de baby fútbol en los clubes de barrio, no nos hemos preparado para eso. Desarrollamos una delicada actividad siendo en muchos casos inconscientes de la fina línea por la que nos deslizamos.

El cerebro de un pibe de entre 6 y 12 años, es tan frágil como fértil, y en el depositamos en cada entrenamiento, decenas de frases y de estímulos de los que no podemos aventurar un resultado.

Cuando la vocación que creemos tener tiene tan delicado destinatario, lo menos que deberíamos tener, es una extrema prudencia sobre el material que manejamos.

¿Quién de nosotros puede asegurar hasta dónde puede afectar el grito agraviante y humillante al que se suele someter a un pibe que lenta y trabajosamente va formando la personalidad que le va a condicionar  toda su vida?
No todos los pibes son iguales, y el grito que a unos los saca del letargo, a otros los sumerge en el terror al fracaso y en la frustración de no poder dar lo que le piden.

Los que asumimos el compromiso de enseñarles a los pibes, somos los primeros responsables de sus desaciertos y sus debilidades. Exigir a un chico a jugar por encima de sus posibilidades, es un acto tremendamente dañino, que puede causar un grado de frustración tan grande que incluso devenga, con la acumulación de las humillaciones públicas sufridas, en traumas permanentes e irreparables.

¿ Qué siente un pibe que tras un pase mal dado que termina en gol del equipo rival, es sometido al ruidoso escarmiento público de su propio entrenador, de su "maestro" en el que confía y al que casi idolatra ?
A la verguenza por el error, se le suma entonces el castigo del señalamiento público, el dedo acusador del maestro que elude entonces toda responsabilidad: la culpa es del pibe, y nunca de quien le enseña.
Cuando el equipo gana, el planteo fue decisivo, pero cuando pierde, los que tiuvieron una mala tarde son los jugadores...
Esa indefensión es tan dolorosa como evitable. El chico aprende de acuerdo a sus propias aptitudes y a las habilidades pedagógicas que sus entrenadores demuestran. No hay milagros.
Un Maradona no se fabrica a gritos, pero sí se puede destruir a gritos.

La autoridad que el chico le confiere al entrenador es absoluta. Para los pibes, no hay poder más alto que el de su "profe", porque él decide quién juega, quién entra y quién sale cuando se le da la gana. Por eso, la presión excesiva y la exigencia absurda causa tanta impotencia; no hay a quien reclamar, y hasta los propios padres muchas veces,  aceptan con verguenza las reprimendas y las verdugueadas.

La pregunta es: ¿Hasta cuándo?
Hasta cuando aceptaremos que no debemos meternos en lo que pasa dentro de la cancha, hasta cuando soportaremos que el energúmeno de turno someta a nuestros hijos a la verguenza de ser maltratado públicamente como si un error en la marca fuera un crimen de lesa humanidad.


Los entrenadores de los clubes de barrio, debiéramos preocuparnos por nuestra propia capacitación, por nuestro propio aprendizaje de las más elementales nociones pedagógicas,  antes que recurrir al maltrato como única variante de enseñanza deportiva.

Hay mucho que corregir en nosotros mismos antes que reprimir con tanta soberbia los errores en nuestros jugadores. Reconocerlo y asumirlo con humildad, sería un buen comienzo para empezar a cambiar la historia.
Aún con buenas intenciones, podemos causar terribles daños en los pequeños cerebros que tenemos frente a nosotros.

Si nuestra manera de enseñar es maltratando a los pibes, después no preguntemos de donde viene tanta violencia...


Pablo Isi

7 comentarios:

Diego A. Fernández dijo...

Mi amigo: soy profe de una escuela del Doke y tuve alguna experiencia en clubes de FADI. Mi alejamiento tuvo que ver con lo que expresa tu nota, con el no poder soportar a los tontos que descargan sus frustraciones personales en los chicos que creen entrenar. Eso no es entrenar ni mucho menos.

Muchos chicos añoran esa hora de práctica en el club porque ese momento les permite evadirse de la realidad familiar donde muchos conviven con las agresiones y la violencia doméstica.
Lamentablemente, esos "entrenadores" que bien calificás de energúmenos en tu nota, no sólo le quitan a los chicos ese tiempo de distracción y alegría, sino que prolongan la situación de maltrato y humillación que viven en sus hogares.

Tengo entendido que FADI está brindando cursos de capacitación y sería bueno que en un tiempo se evaluara psicológicamente a los adultos que conducen a los grupos de chicos.
Muy buena la página, siempre los leo.

KEYSER SOOZE dijo...

Mi hijo estuvo en un club donde el profesor los presionaba muchisimo... teniendo el apenas 6 años.... Inclusive los chicos tambien se sumaban a la presion diciendole a mi nene que era nuevo que corriera que no servia.... Por suerte cambie de club y ahora estoy en otro club donde los chicos son contenidos, bien tratados y a pesar de que mi nene (categoria 2001) empezo recien el año pasado el FADI con esfuerzo fue ganandose un puesto en el club como titular... Es importante que los chicos sean felices , que los entrenadores sean concientes que ademas de ganar los chicos tienen que formarse con disciplina pero disfrutando lo que hacen...
En muchos clubes inclusive los padres , lo he visto , presionan muchisimo a sus hijos siendo una barbaridad a mi entender...
Seria bueno que estos padres o estos entrenadores vean si sus chicos son felices realmente , son niños , y son la semilla de los futuros hombres del futuro...
Muchas gracias...

Anónimo dijo...

¡ IMPECABLE PABLO !
Lamentablemente es casi lo que se vive a diario en los clubes. Muchos creen que la autoridad o la eficacia de un tecnico esta en aturdir a los chicos con gritos que muchas veces son inentendibles. Y ni te cuento cuando los delegados son dos y la indicacion de uno se contrapone a la del otro.

Hay muchos intereses creados para que algo pueda modificarse. Se pierde de vista que se trata de FUTBOL INFANTIL, en Clubes barriales, en los que lo que se debiera fomentar es el compañerismo, y el trabajo de equipo.

Hoy se promueve una competencia despiadada en la que se les exige como adultos. Como si fuera poco tambien se crea un ambiente de rivalidad y celos entre los miembros del mismo equipo, perdiendose la principal estrategia del futbol, que es la de lograr una cohesion en el equipo para poder llevar las tacticas y tecnicas adelante.

Gracias Pablo, por esta nota, creo que tanto a padres como tecnicos y directivos, deberiamos reflexionar mucho acerca de cuestiones tan importantes como estas que hacen al bienestar fisico y psiquico de nuestros hijos.

Un abrazo

ELENA CALVIN

Anónimo dijo...

totalmente de acuerdo negro.
la cosa no pasa ni siquiera por quienes son mas competitivos que otros sino por como enseñan. los que gritan como desaforados es porque no les da la cabeza para explicar hablando y se piensan que a los gritos un pibe entiende mas y va a jugar mejor, jaja
nada que ver, el buen tecnico se hace entender con pocas palabras y sin necesidad de basurear a nadie.

Ezequiel de Lanus Este dijo...

Buenas soy Ezequiel y comenze como entrenador de la categoria 2003 el club de mi barrio donde juegue yo de chico, tengo 19 años y lei todo lo q pusieron. (Yo actualemente curso el profesorado de ed fisica..y quiero q lo disfruten.. q sea algo q les genere entuciasmo y para nada hablar de competencia xq son chicos...deben jugar divertirse, que sientan el verdadero placer del juego por el juego mismo...)
por eso es q concido totalmente con lo q comentaron todos y con lo que vos publicastes... en muchos casos los clubes de papi sirven como integracion social... y una futura formacion.. no solo fisica tactica y de conocimiento sde futbol sino tambien como compartir , ser solidario.. en fin pertenecer a un grupo y demas cosas q se les debe enseñar a los nenes..
me parecio muy interesante lo q dijo Diego de los cursos de capacitacion q FADI esta brindando.. creo q es un buen recurso... y me serviria de mucho...
te felicito muy interesantre la pag..
y seria bueno si me podrias responder vos o diego o alguien q lea y sepa sobre los cursos antes mencionados..
desde ya muchas gracias por el espacio.
atte: Ezequiel

Pablo Isi dijo...

Hola Ezequiel: los cursos que se mencionan son los cursos de Auxiliar Deportivo que dicta el FADI Avellaneda.
Los alumnos se inscriben a través de los clubes, ya que la Federación no trata con particulares sino con las entidades adheridas a ella.
Si tu club compite en FADI, deberías consultar con el representante, y sino, tendrías que averiguar si hay alguna alternativa diferente.

Gracias por leernos y comentar nuestra nota!

PABLO ISI
FADIPASION

Ezequiel de Lanus Este dijo...

muchas gracias Pablo.. y lamentablemente no el club en el q estoy esta jugando en A.D.I.L.A la liga q pertenece a lanus.. igualmente voi a a averiguar quizas tamb haya.. MUCHAS GRACIAS Y MUY BUENA LA PAG..
abrazo y suerte!!